Alquimia, unicornios e imagen

carlos, jurado, unicornio

Por Atziri Servin Pichardo.

Pese a ser un proceso muy antiguo,
su uso es más didáctico para enseñar
el proceso de la luz.

Muchos hemos escuchado hablar de Carlos Jurado, quien nació en 1927 en Chiapas. Alumno de María Izquierdo, estudió pintura en la Academia de San Carlos. También es fundador de la Facultad de Artes Plásticas de la Universidad Veracruzana y de la Licenciatura en Fotografía.

carlos, jurado, autorretrato

Decidió inclinarse hacia el uso de la cámara estenopéica al notar que sus imágenes daban como resultado una textura similar a la de la pintura. Hablamos de este fotógrafo porque, entre sus muchas publicaciones, es autor de un libro titulado “El arte de la aprehensión de las imágenes y el unicornio” (1974), ustedes se preguntarán (igual que yo en un principio) ¿qué tiene que ver un unicornio con la fotografía?

Antes de descubrirlo, vamos a hacer un breve recorrido por la historia de la fotografía, pero no de la que hemos visto en libros o que nos han enseñado en clases, veamos la historia detrás de la historia que conocemos y su relación con el unicornio.

Hace siglos, en la Grecia clásica, filósofos como Platón, y Aristóteles estudiaron el uso y la importancia de la luz, incluso Sócrates, al hablar del mito de la caverna, hace referencia a la impresión de las imágenes al interior de ésta (hoy en día podemos fácilmente relacionarla con una caja oscura).

Posteriormente, en el siglo XI, magos y alquimistas interesados en elaborar investigaciones acerca de la luz y cómo capturar las imágenes practicaron un arte al que nombraban el “arte de la aprehensión de las imágenes”. En su momento parecía cosa de magia, aunque ahora sabemos que no se trata más que de un fenómeno físico. Hoy le damos el nombre de fotografía a este arte, cuya iniciación tuvo dos factores imprescindibles: la cámara oscura y el unicornio.

carlos, jurado, unicornio

En su libro, jurado nos dice qué materiales se utilizaban en la elaboración de las primeras cajas oscuras y su equivalencia en la actualidad: karton (cartón), resina de Baltur (pegamento común), cristal iridiscente de Androstian (película fotográfica común), láminas de Jaldir (papel común), arcilla naranja de Livandria (bicromato de amonio o potasio), polvos de Taltor (gelatina en polvo incolora común), cualquier superficie refulgente (lamina delgada con la que se sellan los botes de leche) ; y por último y más importante: el cuerno de unicornio (que no es más que un alfiler común) para realizar el orificio en la caja oscura; dependiendo de la raza del unicornio era el grueso del cuerno y el ancho del orificio. Se supone que mucho de éste y otros conocimientos secretos se perdieron con la quema de la biblioteca de Alejandría por orden del califa Omar.

Éste es el misterio del unicornio y su uso en el proceso de la fotografía estenopéica, proceso que tiene más de magia que de técnica, valdría la pena volver la mirada a esta técnica porque, a diferencia de las cámaras normales, en la estenopéica la cámara lo manipula a uno, porque no hay visor, no se sabe a ciencia cierta el ángulo que se va a captar y tampoco se sabe si la imagen que se pretende tomar habrá quedado bien; estas dudas sólo se resuelven al momento de revelar en papel.

Las cámaras estenopéicas hechas con cartón y a mano por Carlos Jurado están inspiradas en esta técnica de aprehender imágenes a través de cajas mágicas, pero con el uso de materiales modernos para crear lo que conocemos como fotografía. Para Jurado la fotografía estenopéica sigue siendo una especie de magia que se consigue con procesos que sólo un verdadero alquimista conoce; un alquimista que, con más de 30 años de carrera, se ha hecho amigo de la luz y ha logrado capturarla en imágenes.

carlos, jurado, caballo

INTERNARTE:
– “Yo empecé con este trabajo hace muchos años, más de 30, y fue de manera accidental, pues en mis inicios no se realizaba en México de una manera continua. Pese a ser un proceso muy antiguo, su uso era más didáctico para enseñar el proceso de la luz en las escuelas, pero sin ánimo de llevar este sistema a la búsqueda de imágenes artísticas”

– “Es la transmisión de la luz y proyección en una caja oscura, es decir, es la cámara fotográfica sin lente; se busca aprehender una imagen por medio de la luz que la transmite, utilizando un pequeño agujero (estenopo) por donde pasa la imagen, y se proyecta dentro de una caja oscura, que puede ser una caja, un cuarto, una habitación o una lata, simplemente que necesita estar sellada a la luz”

– “Los que nos dedicamos a esto creemos que se debe, tal vez, a la posibilidad de hacer cosas más individuales, más personales y no tan mecánicas, tan automáticas como lo hace ahora la tecnología moderna, como querer huir un poco de la posible robotización y volver elementos más primitivos”

– “No se trata de hacer una comparación con la fotografía tradicional; son mundos distintos, pero por sus características la estenopéica produce ciertos ambientes, ciertas atmósferas que le dan a la fotografía o a las imágenes un toque misterioso, vago, gracias a que uno tiene que fabricar sus propias cámaras, y eso permite alterar los formatos y salir de lo tradicional”.

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