Cuerpo-escenario, son uno mismo

“Nosotros controlamos la cantidad de dolor que podemos tolerar; dicha información es incognoscible por nadie más. Algunas de mis fotos pueden parecer simples, pero en realidad pueden probar los límites de lo que el cuerpo humano está dispuesto a arriesgar”.

Éste es el trabajo de Arno Raffael Minkkinen, quién se desnudó para crear autorretratos y mundos surrealistas usando su propio cuerpo.

Durante los últimos 40 años, el artista se ha fotografiado a sí mismo en una variedad de escenarios: a veces se acurrucó en una playa u otras veces colgado por el borde de un acantilado, pero siempre desnudo, como el día en que nació.
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Ah si pudiera elegir mi paisaje elegiría, robaría esta calle, esta calle recién atardecida en la que encarnizadamente revivo y de la que sé con estricta nostalgia el número y el nombre de sus setenta árboles.
Ah si pudiera elegir mi paisaje
elegiría, robaría esta calle,
esta calle recién atardecida
en la que encarnizadamente revivo
y de la que sé con estricta nostalgia
el número y el nombre de sus setenta árboles.

 

Sin embargo existe también el pasado con sus súbitas rosas y modestos escándalos con sus duros sonidos de una ansiedad cualquiera y su insignificante comezón de recuerdos.
Sin embargo existe también el pasado
con sus súbitas rosas y modestos escándalos
con sus duros sonidos de una ansiedad cualquiera
y su insignificante comezón de recuerdos.

 

nubes que van creciendo en mi ventana mientras la humedad trae lamentos y moscas.
nubes que van creciendo en mi ventana
mientras la humedad trae lamentos y moscas.

 

Aquí hay pájaros, lluvia, alguna muerte, hojas secas, bocinas y nombres desolados,
Aquí hay pájaros, lluvia, alguna muerte,
hojas secas, bocinas y nombres desolados,

 

las piernas de mujer que arrastran amis ojos lejos de la ecuación dedos incógnitas.
las piernas de mujer que arrastran amis ojos
lejos de la ecuación dedos incógnitas.

 

Aquí estarán siempre, aquí, los enemigos, los espías aleves de la soledad
Aquí estarán siempre, aquí, los enemigos,
los espías aleves de la soledad

 

Por eso es cruel dejarla recién atardecida con tantos balcones como nidos a solas y tantos pasos como nunca esperados.
Por eso es cruel dejarla recién atardecida
con tantos balcones como nidos a solas
y tantos pasos como nunca esperados.

 

Ella devuelve mi mirada inservible, la de hace apenas quince o veinte años cuando la casa verde envenenaba el cielo.
Ella devuelve mi mirada inservible,
la de hace apenas quince o veinte años
cuando la casa verde envenenaba el cielo.

 

mi paisaje de otoño desolado, elegiría, robaría esta calle que es anterior a mí y a todos.
mi paisaje
de otoño desolado,
elegiría, robaría esta calle
que es anterior a mí y a todos.

 

Si pudiera elegir mi paisaje
Si pudiera elegir mi paisaje

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