Lecturas Equivalentes en la Fotografía

En la fotografía las Lecturas equivalentes se logran cuando la cantidad de luz que registra el sensor digital se obtiene con distinto números de diafragma, velocidad de obturación y sensibilidad ISO. Las siguientes combinaciones dejan pasar la misma cantidad de luz a pesar de tener distinta apertura del diafragma, ISO y velocidad de obturación.


Apertura de Diafragma ( f ) Velocidad de Obturación Sensibilidad ( ISO )
11 1/250 s 1600
5.6 1/60 s 100
1.4 1/15 s 1600
22 1/125 s 800
8 1/60 s 200

Hay que tomar en cuenta que cada número de diafragma (número F) tendrá un efecto en nuestra imagen, es decir que mientras más alto el número F (por ejemplo F22) menor cantidad de luz entrará a nuestra cámara y el enfoque será de los últimos planos hasta el infinito; a su vez, mientras más pequeño sea el número F ( por ejemplo F 5.6) mayor cantidad de luz entrará en la cámara y el enfoque será en los primeros planos.

Respecto a la velocidad de obturación es importante mencionar que también tiene sus efectos en la imagen, por ejemplo se puede congelar el movimiento de un objeto con una velocidad de obturación alta (1/500 de segundo o superior) o bien obtener una imagen barrida del objeto en movimiento con una velocidad lenta (1/15 de segundo o más lenta). No obstante hay que considerar que una velocidad alta de obturación deja pasar menos luz a nuestra cámara y una velocidad lenta puede dejar pasar demasiada luz.

Un diafragma muy abierto (F 2.8) y/o una velocidad lenta de exposición (1/2 segundo) nos puede generar una sobre-exposición si en el lugar de la toma hay mucha luz. Una sobre-exposición es cuando nuestra imagen queda muy blanca o totalmente blanca por el exceso de luz en la toma.
Otra posibilidad es que nuestra foto salga muy oscura o totalmente oscura debido al efecto de sub-exposición que genera el usar un diafragma muy cerrado (F22) y/o una velocidad de obturación muy rápida (1/1000 segundo). Lo que se busca en una fotografía es tener una correcta exposición, es decir que no le sobre o falte luz.

También se puede utilizar la sensibilidad ISO de la película o del sensor digital para poder disminuir o aumentar la exposición al tomar una fotografía. Un ISO alto dará mayor luz y un ISO bajo menos.





Lo que sabemos es una gota de agua; lo que ignoramos es el océano.

Isaac Newton.


Artísticamente hablando, un fotógrafo que se ufane en serlo ha de conocer y tener en cuenta las tres cualidades esenciales de la luz:

Calidad – Se define por su modo de propagación y también por su intensidad. Al hablar de calidad de la luz nos referimos a cualquier fuente luminosa, sea natural o artificial.

Independientemente de su intensidad, la luz puede ser directa o radiante, si procede de una fuente incandescente, y puede también ser reflejada o difusa por la interposición de un elemento cualquiera.

Un buen ejemplo de luz directa es la que nos llega del sol, al filo del mediodía, cuando no hay bruma ni humos industriales que disminuyan su brillo. Es evidente que esta iluminación producirá sombras muy netas y contrastadas. Diremos entonces que se trata de una iluminación dura.

En cambio, la luz difusa proporciona iluminación suave, casi romántica; las sombras son débiles y grises, o faltan por completo, según sea el grado de difusión. Este tipo de iluminación exterior es muy buscado por los especialistas del retrato y por los fotógrafos publicitarios. En el estudio puede crearse artificialmente con la ayuda de pantallas difusoras o de un flash dirigido contra el techo o la pared.

Intensidad – Si se mide con un fotómetro la intensidad de la luz desde la salida o la puesta del sol, pronto se observará que sufre grandes variaciones, no sólo a lo largo del día, sino en el trascurso del año. Lo mismo ocurre con las lámparas incandescentes, cuya intensidad varía de acuerdo con su consumo.
Es preciso no confundir la intensidad con la temperatura de color, ya que el matiz, de un tejido por ejemplo, varía con la luz y no con su intensidad. Esos son los valores que influyen sobre la célula fotoeléctrica de los exposímetros, hacen que oscile la aguja y permiten realizar la correspondiente lectura en el cuadrante. El voltaje afecta la temperatura K° y la duración o vida de la fuente luminosa.

Color – Es producto de la luz; la calidad de dicho color depende siempre de la fuente de luz que lo produce, lo cierto es que la falta de luz equivale a oscuridad, y que el objeto más brillante pierde todo su colorido cuando no existe esta. Al variar la intensidad de la luz a lo largo del día, es fácil comprobar que el color emitido por el sol es más bien amarillo por la mañana, azul hacia medio día y anaranjado o rojizo al atardecer.

Por otra parte, al hablar de luz, conviene precisar que no resulta fácil disociar los términos color y calor, ya que el color de la luz está íntimamente ligado al grado de calor de ésta, el cual se mide en unidades Kelvin. En química es bien conocido que los átomos de un cuerpo que emite calor o luz se encuentran en agitación; cuanto más se eleva la temperatura de este cuerpo, mas agitados estarán sus átomos.

Bibliografía:
Broekman, Wim. (1980) Técnica fotográfica. España, Instituto Parramón ediciones.
Hawken, William. (1977) Objetivos intercambiables para tu cámara. España, Edicones Daimon.

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