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El proceso de revelado en B/N – 2

Por: Carlos Villanueva Gómez

Una vez que ya acondicionamos el cuarto oscuro en nuestra habitación, baño o laboratorio (ver la parte I de este artículo), según sea el caso, hay que poner a prueba el trabajo encerrándonos en el cuarto y esperar de cinco a diez minutos mientras que nuestras pupilas se dilatan para experimentar total oscuridad. Si todo salió bien, no veremos nada, pero si no es así y no se bloquearon todas las posibles entradas de luz, se podrán observar pequeños haces lumínicos que hay que tapar con tela, plástico o cinta de aislar.

Es común encontrar entradas de luz en las puertas y las ventanas, lo cual se soluciona de una manera simple, ingeniosa y elegante: sí, se soluciona con trampas de luz, que consisten en hacer un marco interno en puertas y ventanas; con ello, la luz ya no invadirá nuestro cuarto.
Cuando se ha terminado el cuarto, lo que sigue es conseguir material para revelar película o papel para el proceso en blanco y negro.

Material para revelar película en blanco y negro:

El proceso de revelado es muy sencillo, consiste en encarretar la película en la espiral del tanque de revelado para posteriormente tapar el tanque y bañar la película en tres químicos diferentes:

1. Revelador,
2. baño de paro y
3. fijador

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Después del fijador, se enjuaga la película y se da un último enjuague con unas gotas de foto flu, para finalmente colgarla a secar. Hay que recordar que cargar la película en la espiral del tanque y tapar el tanque, ya con la espiral dentro, son pasos que se realizan dentro del cuarto oscuro sin luz intrusa.

Nota: La temperatura idónea en el cuarto es de 21°C, de no ser así, hay que ver las especificaciones del químico y de la película para saber los tiempos adecuados según la temperatura.

Película en blanco y negro: Aún es posible conseguir este tipo de película en tiendas especializadas. Cada película tiene un tiempo específico para el revelado que depende del fabricante de la misma y de los químicos y del ISO o sensibilidad para el proceso de revelado. ¡Ojo!, la película se revela después de haber terminado el rollo.

Probeta de 1 litro y 10 mililitros graduadas: Estas probetas serán muy útiles para medir los líquidos y preparar el revelador, diluir el baño de paro y el fijador. Otro uso de las probetas es verter los agentes que han terminado su proceso con la película: es decir, una vez que terminó el tiempo de revelado en el tanque, se vierte el líquido en la probeta y a continuación se llena el tanque con el baño de paro y, cuando termine el tiempo del baño, se vacía nuevamente la cuba de revelado para verter el fijador.

Botellas con fuelle: Sirven para almacenar las diluciones. Al poder ser comprimidas por el fuelle, evitan que los químicos se desgasten, propiciando que se trabaje con el químico en las mejores condiciones posibles. No es recomendable juntar el químico que aún no se ha usado con químico que se haya utilizado, pues cambiaría la calidad del químico y ocasionaría malos resultados en la película revelada.

Agitador: Sirve para agitar las diluciones.

Pinzas de revelado: Estas pinzas se utilizan para sujetar la película mientras se seca después de ser revelada.

Cuba o tanque de revelado con espiral: Es posible adquirirlo en tiendas de fotografía en las que aún se venda material para revelado de película en blanco y negro. El movimiento para agitar la cuba y que el químico haga efecto en toda la película debe ser en forma de ochos acostados, comenzando por sujetar la base del tanque con la mano derecha, tener la tapa mirando hacia el techo, voltear el tanque haciendo que la tapa quede hacia el suelo, sosteniéndola con la mano izquierda, para de nueva cuenta voltear el tanque boca arriba y sujetando la base con la mano derecha. Ocasionalmente se golpeará en una superficie plana el tanque para evitar que se formen burbujas y puedan arruinar el revelado de nuestra película. Estos movimientos se hacen el tiempo que dure el baño de cada químico.

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Revelador: Cada película tiene un tiempo de revelado específico, que depende del revelador que se utilice; por ejemplo, existen reveladores de las marcas Ilford o Kodak que van a reaccionar distinto según el fabricante de la película y su sensibilidad, por lo que será necesario revisar las especificaciones de la película y del revelador para determinar el tiempo adecuado.

Baño de paro: Se puede utilizar una marca comercial, o bien, vinagre o ácido acetil glacial diluido al 10%. El tiempo depende de los fabricantes de la película. Es importante tener mucho cuidado si se utiliza el ácido acetil glacial, ya que al reaccionar con el agua se produce una reacción química que despide vapor, el cual no debe ser aspirado ni tener contacto con los ojos. Por esta acción química, es mejor verter primero el ácido acetil glacial y después el agua para disminuir un poco la producción de vapores.

Fijador: Al igual que con el revelador y el baño de paro, el tiempo que debe pasar la película en este agente depende del fabricante de la película y del fijador.

Foto flu: Después de terminar los tres primeros baños, la función del foto flu es humectar la película para evitar que se reseque por la dureza del agua; es decir, por la concentración mineral del agua.

Gotero: Con él podremos medir las gotas de foto flu para humectar nuestro rollo ya revelado.

Portanegativos: Después de revelar el rollo y ponerlo a secar, la película se corta de seis en seis tomas para ponerla en el portanegativos, que se puede adquirir en tiendas especializadas. En caso de no conseguirlo, es posible utilizar papel china o cebolla para almacenar la película.

Importante: Una vez teniendo el equipo y reactivos necesarios, debemos seguir las indicaciones de preparación y seguridad que vienen indicadas en los empaques de los reactivos para evitar accidentes y tener cerca una fuente de agua para enjuagarnos las manos después de haber trabajado con el químico. Para desechar el químico, no es bueno mezclarlo entre sí; lo mejor es tirarlo por el drenaje, uno a uno, dejando pasar algunas horas y poner agua entre cada desecho para evitar que hagan reacción química en la tubería.

Y ahora sí, ya con un rollo revelado podemos hacer una de dos cosas para disfrutar nuestras imágenes: la primera es digitalizar nuestra fotografía con un escáner, o bien, ampliar las fotografías en nuestro cuarto oscuro. De esto se hablará en las siguientes entregas.

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