Cuidados básicos para el equipo fotográfico

manual, kodak, para principiantes




Taller de fotografia creativa online.

Por Mauricio Ángeles.

La fotografía siempre ha requerido una inversión de tiempo, dinero y esfuerzo. El equipo que vamos reuniendo es una muestra de ello y tenemos que cuidarlo lo más posible. Lo primero que tienes que tomar en cuenta es que cuando el equipo fotográfico no es usado, sufre un deterioro por factores ambientales como el polvo, la humedad y el calor, o si está bien guardado en una caja sellada, existen factores internos que vencen con el tiempo como: la pérdida de la lubricación en el engranaje o el sulfato de unas baterías olvidadas dentro.

Si esto pasa con el equipo que hemos guardado, imagínate con el que usamos diario. Checa estos puntos.

manual, kodak, para principiantes

1.- El polvo

Está integrado por finas partículas sólidas proveniente del piso, la polución y tus células muertas. En combinación con el viento, viaja a todos los rincones que podamos imaginar, por lo tanto es inevitable que nuestro equipo se llene de polvo cada vez que lo usemos.

Para dar un mantenimiento rutinario y mensual al equipo, la sugerencia básica es el uso de materiales delicados. Hay que comenzar por quitar el polvo residual con una brocha suave de pelo de camello, la cual es fácil de conseguir en tiendas cosméticas o de arte y diseño, y una perilla de aire que encontrarás en tiendas de fotografía. Actualmente, en tiendas de cómputo encuentras sprays de aire comprimido, pero no las uses, ya que las partículas de polvo se introducirán profundamente en las hendiduras de tus piezas y poco a poco saturarán el sistema eléctrico, óptico y los engranes.

Es válido limpiar con un paño húmedo siempre y cuando des una segunda pasada con un paño seco, para eliminar todo residuo. Lo que nunca debes hacer es usar un paño mojado en demasía o aplicar algún solvente sin conocer los resultados. Podrías crear un daño interno o echar a perder una pieza.

Hablando del cristal o micas en las cámaras fotográficas, por ejemplo las usadas en el objetivo, visor, espejos y pantallas, el polvo no debe ser limpiado tan a la ligera, ya que actuará como una fina lija que opacará la pieza poco a poco. En este caso las marcas nos provén de económicos accesorios temporales, para colocar en nuestros objetivos (lentillas transparentes de vidrio) o micas para colocar sobre nuestra delicada pantalla LCD.

Pero alguna vez tendremos que darle un ligero mantenimiento a esas delicadas piezas.

En el caso de los objetivos, después de usar la brocha y la pera de aire, continuamos con una limpieza en movimiento circular usando un paño suave, si encuentras alguna mancha la podrías humedecer con el vaho de tu boca, para no usar agua corriente y que nos topemos con alguno de esos minerales que tiene, los cuales crearían más manchas. Por ningún motivo usen limpiacristales, alcohol, disolventes o papeles tratados para anteojos. Podrías comprar algún químico especial de marca en las tiendas especializadas en fotografía para quitar algo más severo, pero la sugerencia ante estos casos es usar un servicio profesional.

2.- La humedad

Está presente en distinta densidades, dependiendo factores físicos, ambientales y demográficos. Es decir, si en la calle está lloviendo, dentro de tu casa regularmente no, pero aun así tu casa tiene humedad, un día soleado también tiene una cantidad de humedad.

Dependiendo de dónde te encuentres, y en qué condiciones, tu equipo se verá afectado y las áreas más sensibles siempre serán las que contienen metal, como el engranaje del sistema mecánico y motores, o toda la electrónica. La humedad, combinada con el calor, crea un fino vapor de condensación, que en el caso interno de nuestro equipo creará un salitre u oxido que comenzará a corroer el metal. Mientras que los cristales se humedecerán y crearán hongos.

Aquí no podrás dar un mantenimiento eficaz sin tener que abrir tu cámara y regularmente esto no es problema, el problema es cerrarla sin que te sobren piezas. Por lo que la opción es enviarla a revisión con tu técnico de confianza, cada cinco años si casi no la usas, un año si le das batalla, no más de un mes si se te mojó por lluvia o si la usaste en un clima de mucha humedad.

Si por alguna extraña razón la cámara se te cae en alguna alberca, apágala, sécala por goteo y no intentes volverla a prender; podrías evitar que se queme algo electrónico importante si actúas rápido. En caso de que se caiga al mar, apágala e inmediatamente lávala al chorro de agua corriente, en ambos casos no vuelvas a prenderla y lo más pronto posible envíala al técnico para el servicio.

3.- Los traslados del equipo

Al trasladar tu cámara debes hacerlo de la forma más segura y cómoda posible, desde siempre los estuches han sido la opción más eficiente y bonita. El objetivo es protegerla de golpes, polvo y humedad. Los estuches suelen ser muy ostentosos y, en el caso de fotografías ocasionales, podrían restarte tiempo de respuesta y te estorbarían.

Para esconder los estuches de cámaras, objetivos, flashes, etc., o las finas maletas fotográficas, podrías usar una mochila común (la fina maleta, o estuche dentro de la mochila). En el caso de no tener estuches, podrías envolver tu equipo en bufandas, o camisas dobladas.

Si estás en lugares abiertos con la cámara en mano, podrías proteger tu equipo con el antebrazo, pasando la correa de la cámara que tienes colgando del cuello, a tu costado, como una mochila de cartero. De esta forma si corres no brincará tanto; si te empujan, estará protegida bajo tu brazo y si te caes, podrás meter las manos sin que ésta se estrelle primero.

Por último, en climas lluviosos, lugares húmedos o la playa, es recomendable llevar unas bolsas de plástico donde poder guardar tu equipo.

4.- Las baterías

Éstas no deben quedarse en la cámara en caso de que guardes tu equipo largo tiempo o si el ambiente es caluroso, porque podrían producir un gran daño a las superficies en contacto si se llegara a derramar el fluido de la batería. Si el derrame es superficial podrías limpiarlo con un solvente suave, como alcohol rebajado con agua y un cotonete, sin humedecerlo tanto.

Para limpiar los contactos eléctricos de los equipos auxiliares, si se empiezan a oxidar o ensuciar, podrías usar la goma de un lápiz.

El mantenimiento del equipo te asegurará su buen funcionamiento en todo momento.

Facebook Comments

Be the first to comment on "Cuidados básicos para el equipo fotográfico"

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.


*


Powered by WishList Member - Membership Software
A %d blogueros les gusta esto: