Mundos en miniatura, el poder de lo diminuto




Sólo trabajando
en el seno de su propia magnitud
es que la miniatura puede entenderse
como la orilla
donde principia lo grandioso.
JAVIER TOSACANO

Es ya un cliché decirlo, pero a veces es en lo más diminuto donde se encuentran las revelaciones más importantes. Esos aspectos del mundo que, por su aparente pequeñez, pasan desapercibidos; aquellos a los que no damos suficiente importancia por considerarlos insignificantes, suelen sorprendernos por la grandeza de sus alcances.

casa, cupula

Dice la voz popular que son los pequeños detalles los que hacen la diferencia, y es que en aspectos tan diminutos una gota de agua pueden albergar universos enteros en los que se revela lo infinito. Aristóteles planteaba que el universo se regía por un orden de correspondencias en el que las cosas más pequeñas y las más grandes estaban unidas por las mismas leyes y estructuras. Así el universo concordaba armónicamente para integrar una totalidad entre microcosmos y macrocosmos.

Sin embargo, en nuestros tiempos pareciera que ese poder de lo minúsculo se ha perdido. La empatía por lo pequeño se ha convertido en un rasgo de frivolidad, un residuo incómodo, síntoma de un mal que no quiere dejarse ver. Así, las miniaturas han perdido su poder y han pasado a ser simples souvenirs que se acumulan en las abarrotadas bodegas del kisch.

Brock, Davis, Andrea, Canepa

Pareciera que ahora lo visible y digno de importancia debe asombrar por su grandilocuencia, mostrarse a gran escala y ser espectacular. Pese a ello, aun persisten los artistas que apuestan por el poder de la síntesis y construyen pequeños universos a partir de miniaturas. Esta semana en Galeríafotocreativa dedicaremos un espacio a ellos.

Facebook Comments

Deja un comentario